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Lic. Sandra Cavallaro y Lic. Laura Ruiz
Como hemos analizado en el artÃculo "¿Qué es un ser vivo?" la irritabilidad es la capacidad que tienen los seres vivos de responder ante estÃmulos. Esta caracterÃstica les permite sobrevivir y, eventualmente, adaptarse a los cambios que se producen en el ambiente.
Existen dos tipos de estÃmulos o "señales", externos si es que provienen desde el exterior o el ambiente donde se desarrolla un organismo, o internos, si se producen dentro del mismo organismo. Ante un estÃmulo determinado un organismo responde de una forma particular, que depende tanto del estÃmulo como del nivel de complejidad del ser vivo. Analicemos este tema con algunos ejemplos.
En los vegetales se observan tropismos cuando la planta se orienta hacia un determinado estÃmulo. Por ejemplo, el fototropismo
se produce como una respuesta hacia la luz (estÃmulo luminoso), e
implica un crecimiento del vegetal. Los tallos tienen un fototropismo
positivo, porque el crecimiento se orienta hacia la luz. En la raÃz se
observa un fototropismo negativo, porque crece en dirección opuesta a
la luz. La hojas se mueven en dirección a la luz. Otro movimiento es el
geotropismo, que se manifiesta en función de la gravedad. El
tallo crece en sentido opuesto a la fuerza de gravedad, por lo que
presenta un geotropismo negativo. La raÃz, en cambio, crece en
dirección a la gravedad, es decir, presenta un geotropismo positivo.

Las
raÃces presentan geotropismo positivo, no importa la forma en que se
coloque la semilla al germinar, siempre se verifica su orientación
hacia la tierra.
Los vegetales también pueden orientar su crecimiento en función de la concentración de agua. A este movimiento se lo denomina hidrotropismo. Cuando el crecimiento de las plantas se debe a estÃmulos quÃmicos estamos en presencia de un quimiotropismo. Se llama tigmotropismo a la capacidad de las plantas de responder a estÃmulos de contacto. A través de esta caracterÃstica las raÃces pueden evitar obstáculos como rocas u otras raÃces.

Los
zarcillos de una enredadera se sujetan de estructuras fijas y orientan
su crecimiento en hacia arriba (geotropismo negativo). (imagen tomada
de www.wiscinfo.wisc.edu).
En los animales la irritabilidad se manifiesta a través de taxismos. Los organismos unicelulares responden a los estÃmulos del medio que los rodea a través de movimientos, acercándose o alejándose del estÃmulo. De manera similar que en los vegetales presentan fototaxismos en relación a la luz, quimiotaxismos en relación a sustancias quÃmicas y geotaxismos en relación a la gravedad. Del mismo modo todos estos movimientos pueden ser de carácter positivo, cuando los organismos se acercan al estÃmulo o negativo, cuando se alejan de él.
En individuos pluricelulares existen células que se encargan de detectar determinados estÃmulos y las respuestas son más complejas y dependen del grado de complejidad del animal. Cuanto más complejo es el individuo más elaborada será su respuesta. Pero lo cierto es que desde los platelmintos hasta los vertebrados superiores responden a estÃmulos. Sólo a modo de ejemplo veamos cómo puede ser una respuesta ante una situación de peligro en un vertebrado. Cuando uno de nosotros se enfrenta a una situación de estrés o peligro produce una sustancia llamada adrenalina. La adrenalina llega hasta receptores especÃficos en las células musculares que responden estimulando una serie de reacciones metabólicas que producen la oxidación o ruptura de la molécula de glucógeno y finalmente de glucosa, con lo cual el individuo obtiene la energÃa necesaria para realizar la contracción muscular y poder huir o reaccionar rápidamente. De manera similar existen sustancias quÃmicas, como las feromonas, que desencadenan respuestas especÃficas, en este caso se manifiestan en conductas relacionadas con el apareamiento y reproducción de los individuos.
La propiedad de responder a los estÃmulos tiene varias aplicaciones, una de ellas es la de poder estimar la capacidad de irritar de una sustancia. Esto se realiza mediante bioensayos (ensayos en los que se utilizan organismos vivos o células) de irritación ocular. En esta técnica se utilizan conejos (variedad neozelandeza), a los que se les coloca una pequeña cantidad de la sustancia que se quiere ensayar en el saco conjuntival. Pasadas unas horas se observa como reaccionan las distintas partes del ojo ante la presencia de la sustancia. El grado de irritación y las parte involucradas en la reacción, determinarán la peligrosidad del compuesto.
Esta técnica, actualmente muy conocida por su uso en cosmetologÃa, infringe en los animales distintos grados de sufrimiento, por lo que se está trabajando en la búsqueda de alternativas. Actualmente se están evaluando técnicas en las que se utilizan tejidos o células en cultivos, por ejemplo: test de citotoxicidad en el que células de ratón se exponen a sustancias y a la luz, para analizar su potencial fototóxico. Ensayo de Opacidad y permeabilidad Corneal Bovina (BCOP): se usan córneas de bovinos que provienen de mataderos para medir la opacidad directa y la permeabilidad a la fluoresceÃna (refleja el daño en el epitelio corneal). Test de la membrana Corioalantoidea (CAM): se utilizan huevos fecundados para evaluar la irritación ocular mediante la observación de la reacción de la membrana corioalantoidea.

Conejos sometidos a un test ocular
Fuente: http://usuarios.lycos.es/baseanimal/Genocidio_de_Animales.html#FOTOGRAFIAS
http://www.animanaturalis.org/modules.php?goto=Svst26_778