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Este trabajo, realizado sobre una población tipo en una población rural sojera de Paraná, fue realizado por el Dr. DarÃo Roque Gianfelici, profesional de la salud de esa comunidad.
Desde hace unos años, la producción agrÃcola de la zona se ha inclinado hacia el cultivo intensivo de soja. En esta situación tienen incidencia los rindes adecuados basados en la utilización de las formas denominadas transgénicas que están produciendo un beneficio económico importante para los productores. En el ámbito de salud, estas bondades no parecen ser tan alentadoras. Mas allá de la discusión acerca de los efectos a distancia de los productos transgénicos, la conservación de los cultivos de soja libres de plagas obliga, casi siempre, a fumigar las explotaciones con productos de variada toxicidad.
El uso indiscriminado, y descuidado, de los agroquÃmicos, asà como su deficiente almacenamiento, está provocando sobre la salud de los productores, sus familias y las zonas aledañas, urbanas o no, trastornos severos especialmente a nivel de la reproducción.
Dos son los productos mas empleados en los cultivos de soja; uno de ellos, llamado glifosato es un herbicida de toxicidad baja a nula. Por ser hidrosoluble no afectarÃa a los animales dado que, en esa condición no puede atravesar las membranas lipÃdicas como la piel, solo en caso improbable de ingestión o contacto con los ojos se darÃan situaciones de intoxicación, sin embargo este herbicida está asociado a un surfactante como la polioxietilamina (POEA) lo que lo transforma en liposoluble. Aún asÃ, a las dosis recomendadas, no se han comprobado efectos teratogénicos o carcinogénicos (1) para el hombre y otros mamÃferos
Autores fundamentados indican que estos compuestos no tienen capacidad de acumulación en animales, se excretan por orina sin modificaciones. Sus efectos más tóxicos se producen a nivel de piel con cuadros de dermatitis de diversa gravedad, también se han descripto porfiria, hipercolesterolemia y alteraciones psiquiátricas. (2)
Un informe de la Universidad de Cornell (Oregon, USA) indica que serÃan
peligrosos para los organismos acuáticos, especialmente invertebrados.
Distinta situación se da para un producto ampliamente usado como insecticida en
la zona que es el endosulfan. Se trata de un organoclorado, producto de
alta toxicidad cuya dosis letal media oral es de 18 mg/kg. Es decir que poco
mas de un gramo del principio activo es capaz de causar la muerte de un hombre
adulto. Por este motivo, su utilización ha sido prohibida en gran cantidad
de paÃses.
Estos productos actúan como disruptores endocrinos, provocando efectos similares al estrógeno en el hombre (3). En los animales se han descripto disfunción tiroidea en aves y peces, disminución de la fertilidad en aves, peces, crustáceos, y mamÃferos, graves deformidades de nacimiento en aves peces y tortugas, feminización en peces, aves y mamÃferos machos y masculinización en hembras con alteraciones de sistemas inmunitarios de estos animales. Los disruptores hormonales como el endosulfan actúan suplantando a las hormonas naturales, bloqueando su acción o elevando sus niveles. (4)
Tienen además efectos carcinogénicos comprobados y neurotoxicidad.
Su capacidad de disolverse en los tejidos grasos y permanecer allà inertes
durante mucho tiempo provoca efectos a distancia, tanto que se calcula que aún
en los lugares en que han sido prohibidos seguirán provocando cáncer y
alteraciones hormonales en los próximos mil años. (5)
Los efectos carcinogenéticos están determinados por su acción sobre el ADN.
Esta misma acción los hace especialmente peligrosos para las primeras etapas
fetales donde de dicha información depende la constitución correcta del ser a
desarrollarse, humano o animal. Esta acción, de no imponerse lÃmites al uso de
estas sustancias, podrÃa llegar a poner en peligro la supervivencia de especies
enteras, entre ellas la humana. (4)
Los productores rurales parecen ignorar estos peligros a pesar de las
recomendaciones de los profesionales agrónomos y las campañas informativas
realizadas. Especialmente los procedimientos de almacenamiento y mezclado de
productos en las cercanÃas de la vivienda del productor, y la posterior
fumigación parecen realizarse con muy pocas precauciones a pesar que la Ley
Nro. 6.599 dice en su Art. 8vo.: Toda persona que decida aplicar plaguicidas
por aspersión aérea o terrestre, deberá tomar las precauciones del caso para
no ocasionar daños a terceros.
En la zona observada comenzó a llamar la atención la presencia de dos
patologÃas de especial relevancia: el aumento de la mortalidad perinatal y
la alta incidencia de embarazo anembrionado que se correlacionaban con el
incremento en la superficie sembrada con soja
Si tomamos que para la Provincia de Entre RÃos la mortalidad infantil ronda en un trece por mil, en el año 2000, en Cerrito, se produjeron 65 partos con cuatro decesos en etapa perinatal (6.15%). Si bien no hay registro de embarazo anembrionado todos los profesionales de la localidad coinciden en el incremento de su incidencia. En la localidad de Hasenkamp, el Director del Hospital Dr. José Miser de esa ciudad confirma la misma impresión. También el Director del Hospital de Bovril, Dr Miguel GarcÃa, tiene el mismo problema de salud y este hecho se repite en MarÃa Grande, según confirma el ginecólogo de esa localidad Dr Fabián Ronchi; Viale, confirmado por el director del Hospital ‘Castilla Mira’, Dr. Carlos Weiss y sus respectivas zonas rurales.
Un estudio del Dr. Alejandro Oliva, a cargo del Programa de Medio Ambiente y Salud Reproductiva que depende del Instituto Universitario Italiano de Rosario, que incluye pacientes que consultaron por esterilidad en Rosario, Ciudad de Santa Fe y Villa Libertador San MartÃn en Entre RÃos demuestra que los agroquÃmicos están produciendo alteraciones en la calidad del semen de los productores expuestos a estas sustancias.
De los contactos establecidos por el autor se desprende que en
Latinoamérica, especialmente en Colombia, Ecuador y Panamá, hay vasta, y
desgraciada experiencia en el uso y abuso de todo tipo de agroquÃmicos. En
especial los herbicidas, que se usan en Colombia para fumigar cultivos ilegales
en dosis y concentraciones muy altas, se están produciendo trastornos de salud
muy importantes para los seres humanos con un impacto ambiental también
significativo.
De esta situación surge una intención de profundizar estudios internacionales
sobre el tema para los cuales las autoridades provinciales con responsabilidad
sobre ello deberÃan implementar asistencia.
Pero el principal objetivo de esta inquietud debe ser el productor rural y su familia, asà como todos los habitantes de comunidades rurales que viven a la vera de los cultivares de soja y son afectados por las deficientes técnicas de fumigación.
La propuesta es continuar con tareas de educación, constantes y persistentes. Si bien en eventos como la Fiesta de Conservación del Suelo en Aldea Santa MarÃa, por ejemplo, se trata el tema, deberÃan concretarse esas charlas en un proyecto de educación para la salud rural continuado, que sea abarcativo de todas las edades. Es decir, asesorar e informar al productor que está usando agroquÃmicos en este momento, pero además dar mayor carga horaria a materias que insistan aún más en los distintos niveles de EGB y terciarios agropecuarios en impartir nociones exactas sobre los peligros del uso descuidado de transgénicos, agroquÃmicos, de los peligros de su manipulación, almacenamiento, transporte y del descarte de envases vacÃos asà como proponer actividades extraescolares que resulten en capacitación sobre el tema.
Asimismo insistir en la absoluta necesidad de que la indicación del uso y las dosis de agroquÃmicos a emplear sean decididas por profesionales idóneos. Esto deberÃa incluir también a los huertos sean de explotación comercial o familiar.
En cuanto a las polÃticas de control, será necesario recomendar a las autoridades policiales especial cuidado en la circulación de máquinas fumigadoras, que deberán estar perfectamente registradas según lo establece la Ley 6599, y un estricto control de las condiciones en que se realizan las fumigaciones aéreas con respecto a los vientos predominantes, los cultivos vecinos y, muy especialmente él sobrevuelo de aviones fumigadores sobre zonas pobladas.
En definitiva esta iniciativa se basa en la aplicación de polÃticas
adecuadas de Atención Primaria de la Salud en sus pilares como protección y
educación para la salud y prevención de la enfermedad.
BibliografÃa:
Safety evaluation risk assessment of the herbicide Roundup an this active
ingredient, gyfosate, for humans. Williams, G M , Kroes R., Munro IC Departament
of patology, New York Medical College, USA.
Las Bases Farmacológicas de la Terapéutica. Goodman y Gilman. Octava de.
Editorial Panamericana.
Contribución de factores ambientales al riesgo de infertilidad masculina. Oliva
Alejandro y otros. Programa de Medio Ambiente y Salud Reproductiva del Instituto
Universitario Italiano de Rosario.
Por un futuro sin contaminantes orgánicos persistentes. Santamarta, Jose.
Director de la edición en castellano de la revista World Watch
Estudio de pesticidas ‘Asombroso’. Recer, Pau
CONTACTOS:
Dr DarÃo Gianfelici, gianfelici@uolsinectis.com.ar
RENACE, Coordinación, BIOS ARGENTINA:
Lic. Silvana Buján ecosil@speedy.com.ar
(0223) 4801258