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Mucho se está hablando sobre biodiversidad en estos tiempos, sin embargo, la comprensión de este término parece quedar restringida al ámbito cientÃfico. En este artÃculo nos proponemos desarrollar este concepto y analizar las razones principales para conservar la biodiversidad en nuestro planeta.
El término Biodiversidad proviene de BIO, que significa vida y DIVERSIDAD que significa variedad, abundancia de cosa diferentes. Consecuentemente con esta definición, la biodiversidad es la variedad de seres vivos, lo cual implica, para las ciencias naturales, la variedad de organismos en los 5 reinos en los que se clasifica los seres vivos: Moneras, Protistas, Hongos, Plantas y Animales.
En biologÃa podemos identificar tres niveles de biodiversidad: la genética, la de especies y la de ecosistemas. En esta nota nos referiremos a la diversidad de especies.
Se refiere al número de especies de los diferentes grupos taxonómicos. Según algunos autores, hasta la fecha se han descrito 1,7 millones de especies, sin embargo, la cantidad total de especies diferentes que habitan nuestro planeta se estima entre 5 millones y 100 millones (un número bastante frecuente en estos cálculos indica que la cantidad total de especies puede ser de 12,5 millones). Como verán, aún los especialistas no se ponen de acuerdo en el número final , pero todos ellos concuerdan que la mayorÃa de las especies presentes pertenecen al grupo de los insectos y los microorganismos.
La biodiversidad de un área dada no sólo depende de la riqueza o número de especies, sino también de la dominancia relativa de cada una de ellas.
Esto significa que cuanto mayor es el grado de dominancia de algunas especies y mayor es el grado de “rareza†de las demás, menor será la biodiversidad. Si pensamos, por ejemplo, en un bosque natural de pinos, observaremos que la mayor parte de este ecosistema está ocupado por dos o tres especies de pinos, mientras que las demás especies vegetales representan un pequeño porcentaje. En una selva, en cambio, existe gran diversidad de especies vegetales y animales.
Cuando empezamos a meditar sobre el problema de la conservación, es necesario tener en cuenta determinadas caracterÃsticas de las especies.

Bosque de conÃferas
Algunas solo crecen en determinadas regiones, con condiciones climáticas, hÃdricas, edáficas e históricas definidas (pensemos en historias evolutivas). Estas especies son llamadas endémicas. Si bien sus poblaciones pueden ser muy numerosas, su hábitat está sumamente restringido a un lugar particular. A esta situación se la puede calificar como de rareza biogeográfica.

Selva
A su vez, otras especies son muy especÃficas en cuanto al tipo de hábitat,
pero no resultan endémicas a nivel biogeográfico. Los ecólogos denominan a
estas especies “estenoecas†o de hábitats restringidos (lo contrario son
las especies “euriecasâ€, cuya distribución de muy amplia en nuestro
planeta). Un ejemplo lo constituirÃan las especies que habitan los oasis en los
desiertos, que dependen de ese hábitat particular para su desarrollo.
Finalmente, existen especies cuyas poblaciones están formadas por tan solo unos
pocos individuos, es decir, sus densidades poblacionales son muy escasas. Tanto
su distribución biogeográfica como su preferencia de hábitats puede ser muy
amplia, pero el número de individuos en las poblaciones es bajo.
Es claro que, a la hora de evaluar el impacto ambiental sobre un ambiente
particular, es necesario conocer las especies que lo habitan y sus
caracterÃsticas. Se deberÃa realizar un énfasis especial en la protección de
aquellas especies que reúnen los tres requisitos antes mencionados: especies
endémicas, estenoecas y con bajas densidades poblacionales.
Si bien las razones para una respuesta afirmativa son numerosas y variadas, trataremos de abordar el problema desde diferentes posturas cientÃficas, culturales, éticas y económicas.
* La diversidad biológica constituye un recurso que nos provee, a los seres humanos, de los materiales necesarios para nuestra supervivencia. Por ejemplo, un gran número de especies de plantas se utilizan como alimentos, mientras que otras producen sustancias útiles para la medicina. Se presume que existen unos cuántos miles, aún desconocidas para los cientÃficos, que podrÃan tener alguna utilidad económica en el futuro. Lo mismo puede decirse de muchas especies animales.

Vinca
* Los paÃses no industrializados dependen prácticamente de medicinas naturales para su asistencia médica y en la actualidad, los paÃses industrializados han comenzado a revalorizar estos recursos. Existen por lo menos 120 sustancias quÃmicas extraÃdas en forma pura de 90 especies. Muchos de estos compuestos no pueden ser fabricados sintéticamente, tal vez el caso más difundido es el de la vincristina, producto extraÃdo de una planta, utilizada para tratar la leucemia infantil. Existe una posibilidad real de descubrir otras especies que puedan ser utilizadas con fines curativos, y podrÃamos definir a esta búsqueda como una real carrera por el patentamiento y la comercialización de estas nuevas sustancias.
* La cubierta vegetal tiene un papel primordial en los procesos de regulación e infiltración de agua en los ecosistemas y la disminución de los procesos erosivos. La vegetación natural actúa como amortiguador ante la caÃda de las gotas de lluvia, evitando que la fuerza de la lluvia erosione y arrastre la cubierta fértil de lo suelos. Del mismo modo, y gracias a la acción de las raÃces, las plantas evitan la compactación del suelo favoreciendo la infiltración del agua y ayudando en la recarga natural de los acuÃferos. La eliminación de la vegetación aumenta la acumulación de sedimentos en los cauces de rÃos y arroyos, o en los terrenos más bajos, impidiendo tanto el drenaje natural de las aguas como su infiltración, y aumenta, de este modo, el riesgo de inundación.
* Los recursos potencialmente útiles no deberÃan perderse por desconocimiento actual. Muchas veces la ignorancia ha llevado al hombre a eliminar poblaciones aparentemente fútiles, pero que cumplÃan una verdadera función en las redes tróficas. Muchos balnearios de rÃos, por ejemplo, realizan fumigaciones para matar los mosquitos. Pero no consideran que estos venenos afectan también poblaciones de artrópodos o de anfibios que se alimentan de éstos. El resultado es que en realidad eliminan del ambiente poblaciones útiles que “controlan†los mosquitos, pues se alimentan de ellos, y en la próxima generación de insectos pierden el control de la situación.
*También podemos considerar moralmente inaceptable matar a cualquier organismo vivo.

La deforestación es una causa
habitual de la erosión
Seguramente podemos enunciar muchas más razones para preservar la biodiversidad. Pensemos también que de nosotros depende la conservación de los recursos naturales para las futuras generaciones.